martes, 30 de mayo de 2017


Carmenza

Doy gracias a Dios, a la vida.
Me considero una persona afortunada
desde aquel bendito día cuando pisé tu consultorio por vez primera.
Ya han pasado treinta años...
La calidez en tu atención
y la serenidad en la expresión de tu rostro
han permanecido en el tiempo.
¡ Cuántas enseñanzas y crecimiento 
le has aportado a mi vida!

Carmenza, 

En tu labor veo reflejada la presencia de Jesús, 
gracias a tu humanidad, vocación, ética y profesionalismo.

Tu gran riqueza no está en sentir las manos llenas,
sino en que quien se acerca a ti
no sale con las manos vacías,
comparable a un manantial que nunca se agota.


Carmenza, para ti mi eterna gratitud.
Te quiero mucho.
Eres una bendición para la humanidad.


D. L.B.M

sábado, 27 de mayo de 2017


"Y en ese ambiente gélido
siempre podría decir 
que unos rayitos de sol
la acompañaban
en su largo devenir.

A veces al caer la noche 
por los pueblos la veían,
en la intemperie sentada  
hacia la roca más plana
justo al ladito del río.

Se enjuagaba bien las manos,
canturreaba 
y continuaba su camino.
No quería llegar tarde, no, 
aún no sabía a qué sitio.
  
Cada día era especial
por esas cosas del destino,
y porque si uno quiere,
todo se ve más bonito.

Anduvo tanto y tanto,
tuvo la mar de tropiezos,
más los rayitos de sol
iluminaban parcialmente 
su cielo.

Y en ese ambiente gélido
con sus rayitos de sol guiándole,
ella siempre podría decir 
que se encontró maravillas
que nunca imaginó siquiera
que pudieran sucederle así."


Sweet  Soul