jueves, 17 de septiembre de 2015

El Jardín de mis Soledades



 Cuántas veces bajo el cielo de tus ojos 
he querido verter mi vino 
en la dorada copa de tu alma 
y sólo de las rosas de tus labios rojos
 sus espinas a mi pecho alcanzan.


Y las auroras de mi tierno antojo 
brillar quisieron en tu sendas gratas,
pero extraña brisa de humedad sombría
encamina mis pasos a ilusiones vanas
tornando en tristeza lo que fue alegría.


No obstante el aroma de mejores días
salpican mi entorno cuando ven a tus ojos
los ojos míos que jamás podrían
mirar enojados a quien amo todavía.


Grande es la fuerza de los amores puros,
de los que lloran y ríen sus soledades,
esperando en silencio a su querer distante
mientras crecen las rosas del jardín futuro
para llenar de flores a su amada amante.



Rafael Múnera López 



No hay comentarios.:

Publicar un comentario