lunes, 25 de agosto de 2014

En La Aurora De Mi Atardecer



Para mi suerte 
o infortunio,
un día cualquiera 
busqué hallar
que la marea me llevara
al atractivo y fascinante mundo
de mi continuo soñar.

Ante mi deseo,
la providencia me concedió la gracia
de encontrar el lugar...
todo se hizo propicio.

Una mágica e inefable alegría
transpiraba por mi piel,
apenas evidente 
ante la mirada mas cercana.

¡Qué gozo!
al emprender la salida del cascarón.
Un verdadero nacimiento 
en la aurora de mi atardecer.

Cuando muchos caminan
yo, sólo doy los primeros pasos.
en el florecido e infinito campo literario.

Me siento Niña, Niña-Mujer
absorta... ante la majestuosidad
de un fantástico universo,
aún sin explorar.

Sólo llevo,
en la escasez de mi mochila
una linterna cargada de esperanzas
y diáfanos deseos; 
invisible,
gracias al camino recorrido
de mis calendarios.

He podido descubrir
la cantidad de lugares comunes
visitados por muchos;
pero cuantos de ellos 
desconocidos para mí.

Mis ojos no se cansan, ni se cansaran 
de poder contemplar en el paisaje
sus fecundas extensiones
y tibios amaneceres.
Es demasiado 
para una simple mortal.

Cuánta riqueza plasmada
en espera de ser descubierta.
Múltiples palpitares
aún sin registro.
Cuántos senderos,
de emociones trazadas.

Un atrayente, e intenso azul primaveral
seduce mis sentidos,
logrando desconectarme
del tiempo y del espacio.

Tomaré de este camino 
el trago espumeante
del arte vivo de las palabras...
palabras que persisten 
en la urgencia de despertar...
para refugiarse
en los cálidos brazos, 
de las primitivas hojas
a la espera  de poder hablar.

Beber a chorros quisiera...
pues... el hecho de que me pueda embriagar
no detiene mis ansias
de beber más y más.
¡Qué insaciable sed!
no tiene final.

Este amor pasional por las letras
me sostiene el aliento.

Confieso 
que nada ni nadie 
apagará este sentimiento:
ni la furia del mar,
ni la fuerza del viento,
ni siquiera el paso 
desolador del tiempo.

Alimentaré mi espíritu
con paciencia, docilidad y perseverancia.
Así, iré aprendiendo
a canalizar
las caudalosas aguas
de mis florecientes versos.

No siento temor 
a los impredecibles vértigos   
que en este vuelo placentero
puedan presentarse día a día.
Cada vez que sea necesario
volveré a empezar.


 Amapola

Δηανα Λουζία

D.L.B.M




No hay comentarios.:

Publicar un comentario